La motosierra sobre el Estado nacional continúa avanzando y ya dejó más de 77 mil puestos de trabajo menos desde la llegada de Javier Milei al Gobierno. Según un informe del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), entre diciembre de 2023 y septiembre de 2026 la dotación del Sector Público Nacional pasó de 343.357 a 266.205 trabajadores, lo que representa una caída del 22,5%.
El recorte se enmarca en el programa de ajuste fiscal y reforma del Estado impulsado por el Gobierno nacional a través del Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, encabezado por Federico Sturzenegger.
En total, el relevamiento contabiliza 77.152 puestos menos en los distintos sectores que integran el Estado nacional. La administración descentralizada concentra la mayor cantidad de bajas, con 28.037 puestos eliminados. Le siguen las empresas y sociedades del Estado, con 23.450, y la administración centralizada, con 18.658. En términos porcentuales, esta última registra la mayor caída: perdió el 33,4% de su dotación.
Correo Argentino, Ferrocarriles y Banco Nación, entre los más afectados
Entre las empresas y sociedades estatales, el Correo Argentino encabeza el listado de recortes, con 5.687 puestos menos desde diciembre de 2023. Detrás aparece la Operadora Ferroviaria S.E., con 4.426 bajas, seguida por el Banco Nación, con 2.379; Aerolíneas Argentinas, con 1.969; y Agua y Saneamientos Argentinos (AySA), con 1.908.
También se registraron reducciones en la Casa de Moneda, con 717 puestos menos; Corredores Viales, con 695; la Agencia de Publicidad del Estado, con 641; Belgrano Cargas y Logística, con 632; y Radio y Televisión Argentina, con 505.
Sin embargo, al analizar los recortes en relación con el tamaño de cada empresa, el caso más significativo es el de la ex Télam, actualmente Agencia de Publicidad del Estado, que perdió el 79,1% de su personal. Le siguen Educar S.A., con una reducción del 62,6%; Contenidos Públicos S.E., con el 57,7%; y la Casa de Moneda, con el 50,8%.
ARCA, ANSES y CONICET también sufrieron fuertes recortes
El achicamiento también alcanzó a organismos centrales de la administración pública. ARCA encabeza el listado en términos absolutos, con 3.521 puestos de trabajo menos. En segundo lugar aparece ANSES, con 3.053 bajas, mientras que el CONICET registra una reducción de 2.971 trabajadores.
La lista continúa con el INTA, que perdió 1.830 puestos; la Dirección Nacional de Vialidad, con 1.539; y las estructuras centrales de las Fuerzas Armadas, con 1.500 bajas en el Estado Mayor de la Armada, 858 en el de la Fuerza Aérea y 758 en el del Ejército.
En términos proporcionales, el mayor recorte se produjo en el Consejo Nacional de Coordinación de Políticas Sociales, que perdió el 63,1% de su planta. Le siguen la Junta de Seguridad en el Transporte, con una reducción del 53%, y el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES), con el 46,6%.
El relevamiento también advierte sobre la reducción de personal en organismos científicos, tecnológicos y de control. El INTI perdió 886 trabajadores y el ENACOM, 884. A su vez, el Banco Nacional de Datos Genéticos registró una caída del 29,8% de su dotación.
La motosierra sigue prendida
Pese a los recortes acumulados desde el inicio de la gestión, el Gobierno continúa impulsando medidas para reducir la planta estatal. Entre ellas se encuentran los procesos de pase a disponibilidad de trabajadores de distintas dependencias nacionales, una modalidad que forma parte de la política de reorganización de los organismos públicos.
El rumbo también se vincula con los compromisos asumidos ante el Fondo Monetario Internacional (FMI) en abril de 2025. En el acuerdo de Facilidades Extendidas, el organismo incluyó entre los lineamientos del programa la reducción de la presencia estatal en la economía, la racionalización del empleo público considerado redundante y la mejora de la eficiencia de las empresas públicas.
De esta manera, el achicamiento del Estado se consolida como uno de los ejes de la política económica de Milei. El impacto ya se traduce en más de 77 mil puestos de trabajo menos y, según las medidas que continúa impulsando el Ejecutivo, el proceso de reducción de personal todavía no terminó.
