El Gobierno nacional amplió de manera temporal las Reglas de Protección Aeroespacial y habilitó el uso de la fuerza como última instancia frente a aeronaves de origen externo que sean declaradas hostiles.
La medida, establecida mediante un decreto publicado en el Boletín Oficial, regirá entre el 8 y el 11 de noviembre. Durante ese período se aplicarán restricciones al tránsito aéreo y se reforzará la coordinación entre las autoridades civiles y militares para garantizar la seguridad de los actos previstos en la Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Luján.
La disposición introduce modificaciones transitorias a las reglas vigentes desde 2016 para las Zonas de Operaciones Restringidas TMA Baires y TMA CBA, que abarcan áreas de intensa circulación aérea en torno a los principales aeropuertos y centros urbanos de Buenos Aires y Córdoba.
Entre los puntos más relevantes, la normativa autoriza a los medios del Sistema de Defensa Aeroespacial a emplear la fuerza contra aeronaves o vectores de origen externo que hayan sido identificados como hostiles, incluyendo la posibilidad de derribarlos o inutilizarlos.
El decreto, firmado por el presidente Javier Milei, establece que esta intervención deberá ser el último recurso. El objetivo será neutralizar la capacidad de vuelo de la aeronave interceptada e impedir que continúe su trayectoria, procurando en todos los casos reducir al máximo los riesgos para las personas y los bienes en la superficie.
Para la aplicación de esta medida será necesario comprobar la existencia de un “acto hostil”. Según la normativa, esta definición incluye desde un ataque armado hasta la utilización, o amenaza inminente de utilización, de una aeronave como arma contra personas, intereses vitales de la Nación u objetivos considerados estratégicos.
