El proyecto de Ley de Presupuesto 2026 que el gobierno de Axel Kicillof presentó la semana pasada en la Legislatura bonaerense generó una fuerte controversia. Según el documento oficial, el Instituto Cultural de la Provincia administrará $87.014 millones durante el próximo año, lo que equivale a unos $240 millones diarios.
El monto implica un incremento del 40% respecto de lo ejecutado en 2024, pese a que la inflación acumulada desde diciembre de ese año ronda el 25%. En un contexto de crisis económica y ajuste para amplios sectores, el aumento del presupuesto destinado a un organismo de perfil político y cultural despertó cuestionamientos.
El Instituto Cultural se ubica entre las diez jurisdicciones con mayor volumen de fondos, por encima de ministerios de fuerte impacto social y económico como Hábitat, Desarrollo Agrario, Producción, Ciencia y Tecnología. De esta forma, el área —bajo control de La Cámpora— se consolida como una de las principales administradoras de recursos dentro del gabinete provincial.
Casi el 37,6% del presupuesto será destinado a programas con Perspectiva de Género, con un crédito asignado de $32.711 millones, cuyo objetivo es “institucionalizar y transversalizar la perspectiva de género en todo el territorio”. Esa cifra incluso supera los recursos del propio Ministerio de las Mujeres.
De acuerdo con los informes oficiales, más del 80% de los fondos del Instituto se destinan al pago de salarios. Solo en el primer trimestre de 2025 se devengaron $16.000 millones, de los cuales $13.000 millones correspondieron a sueldos. Los datos consolidados del año anterior confirman la tendencia: de $56.000 millones ejecutados, $43.000 millones se emplearon en gastos de personal.
Con este nuevo presupuesto, el Instituto Cultural se convierte en una de las cajas más voluminosas del gobierno provincial, en medio de un panorama económico adverso para miles de bonaerenses.
