La Legislatura porteña aprobó una reforma del sistema de VTV en CABA que modifica plazos de inspección, amplía los lugares autorizados y elimina la regulación de tarifas vigente. El proyecto busca alinearse con la desregulación nacional y combinar controles técnicos con mayor participación del sector privado. La medida generó debate entre legisladores y asociaciones del sector.
La norma retrasa la primera verificación: ahora los autos nuevos tendrán que hacer la primera VTV a los cinco años en vez de cuatro. Tras superar ese control la vigencia será de 24 meses; con esa periodicidad se seguirá hasta que el vehículo cumpla diez años, cuando volverá el control anual.
Qué va a pasar con los talleres habilitados
La reforma deja sin efecto el esquema de siete plantas exclusivas y crea un Registro Único de Talleres de Verificación Técnica Vehicular Obligatoria y Calificados. Talleres mecánicos, concesionarias e importadores podrán solicitar habilitación si cumplen los requisitos técnicos y administrativos que fijará la Ciudad. Cada establecimiento tendrá un director técnico y deberá llevar un registro digital de las inspecciones realizadas.
El Ejecutivo porteño elimina topes y pisos tarifarios: cada taller habilitado podrá fijar el precio de la verificación, que deberá incluir la oblea y el certificado. En la Ciudad la VTV en CABA para autos particulares cuesta $96.968 actualmente. Las sanciones ante incumplimientos irán desde apercibimientos hasta la pérdida de habilitación.
Reglas para casos especiales y plazos
La documentación exigida seguirá siendo la oblea identificatoria y el certificado de aprobación, aunque se admitirá su presentación digital desde el celular. Además, quienes todavía estén dentro del período inicial de cinco años recibirán una identificación visual gratuita para poder circular sin hacer la VTV presencial hasta que venza ese plazo.
El texto contempla situaciones particulares: los vehículos pesados de más de 3.500 kilos o los que no puedan ingresar a talleres deberán someterse a una inspección especial anual a cargo de un ingeniero matriculado. Los autos de colección con 30 años o más podrán verificar en cualquier taller habilitado con condiciones adaptadas. Taxis y remises mantienen sus controles.
La puesta en marcha será escalonada: la Ciudad irá habilitando nuevos prestadores a medida que venzan los contratos de las plantas actuales, la mayoría hasta fin de año. La ley prevé sanciones, exigencias técnicas y un registro digital para control.
