La industria argentina del calzado enfrenta un escenario crítico, marcado por el cierre de más de 200 establecimientos fabriles y la pérdida de aproximadamente 10.000 puestos de trabajo durante los últimos dos años, según cifras dadas a conocer por las entidades vinculadas al sector.
Ante el agravamiento de la situación, representantes sindicales y empresarios comenzaron a coordinar sus reclamos y alertaron sobre las dificultades que atraviesa la producción nacional, cuya continuidad consideran cada vez más comprometida.
Desde la Unión de Trabajadores de la Industria del Calzado (UTICRA) y las cámaras empresariales señalaron que el incremento de las importaciones, la reducción del poder de compra de los consumidores y el ingreso ilegal de productos extranjeros son algunos de los factores que profundizan la crisis y afectan la actividad de numerosas empresas.
En ese marco, las organizaciones expresaron fuertes cuestionamientos al rumbo económico del Gobierno de Javier Milei y reclamaron medidas urgentes por parte de las autoridades nacionales para proteger la industria y preservar las fuentes laborales.
Los indicadores oficiales también dan cuenta de la caída de la actividad. De acuerdo con datos del INDEC, la producción de calzado disminuyó un 26,6% en septiembre en comparación con el mismo mes del año anterior, reflejando la magnitud del retroceso que enfrenta el sector.
