El presidente del Banco Central, Miguel Ángel Pesce, se mostró entusiasmado por el impacto que pueda llegar a tener el tipo de cambio diferencial con el que el Gobierno busca incentivar la liquidación de granos por parte de los productores del campo. En concreto, expresó que con esta herramienta esperan conseguir 2500 millones de dólares y “destrabar un problema que todos reconocen que existe en esa cadena productiva”.
“Nos llegó al Banco Central la opinión generalizada de que el problema que estaba habiendo en la cadena de comercialización de la soja era que los productores no tienen un recurso dónde invertir el dinero cuando venden sus productos, porque ellos encuentran en el poroto de soja una protección al valor del producto que no encuentra en otra situación”, contextualizó el economista.
En declaraciones a El Destape Radio, consignó que “el BCRA les ha habilitado la posibilidad de hacer dos cosas con el dinero que obtengan de la venta de sus productos: una, por el 30 % de lo que vendan comprar dólares al tipo de cambio del dólar oficial más el impuesto solidario más la retención del impuesto a las ganancias; y por el 70 % restantes constituir un plazo fijo que es remunerado según el ajuste del tipo de cambio oficial que es similar a lo que ellos tienen cuando tienen soja en su campo”.
Así las cosas, dijo que el beneficio es “conveniente” y estará disponible hasta el 31 de agosto.

Se trata de “dos instrumentos de inversión para destrabar el problema que todos reconocen que existe en esa cadena productiva y que tiene demorada la venta de granos y la exportación de la soja y sus subproductos”, reiteró Pesce.
“La demora en la cadencia de liquidación del sector es de US$ 2500 o US$ 2800 millones; hay por otro lado, correspondiéndose con esta cifra, alrededor de US$ 2200 millones que ya tienen las cerealeras pero no tiene precio fijado; y después, según estimaciones del Ministerio de Agricultura, hay en manos de los productores US$ 13 mil millones en porotos. Dentro de ese espacio es lo que nosotros creemos que se puede llegar a obtener. Seguramente US$ 2500 millones y muy posiblemente más”, desmenuzó.
En otro orden de cosas, aludió a las reservas de la entidad y resaltó que “esa discusión la venimos teniendo todos los segundos semestres desde que asumió este Gobierno, porque es el elemento que agitan para generar inestabilidad, especulación y demás”.
“Y todos los años les viene fallando, porque el BCRA ha administrado el comercio y los pagos al exterior y este año va a suceder lo mismo”, enfatizó el titular de la autoridad monetaria.
De todos modos, reconoció que “este año estamos con un problema mayor poque con la guerra en Ucrania el precio de los combustibles ha subido mucho y estamos con 2000 millones de importaciones de combustible: un 200 % más que el año pasado. Y esto está pegando en el mercado de cambios del BCRA”.
