El presidente Javier Milei atribuyó las protestas que obligaron a suspender un acto de campaña en Ushuaia a una estrategia del kirchnerismo, afirmando que buscan instalar la idea de que la gente lo “odia” y que no puede visitar el interior del país. El presidente declaró que el kirchnerismo tiene la costumbre de “destrozar” cuando no está en el poder y acusó a sus opositores de ser “fascistas”, a pesar de que ellos tildan a otros de esa manera.
Respecto a las manifestaciones en Tierra del Fuego, Milei las calificó como una muestra de intolerancia de facciones kirchneristas que convocaron a un “escrache” con consignas violentas.
En otro orden, el mandatario desmintió categóricamente que Donald Trump le haya solicitado dar de baja el swap con China. Milei aseguró que sus recientes reuniones en Estados Unidos abren la posibilidad de un swap por 20.000 millones de dólares y que el financiamiento para 2026 está cerrado, mientras que se negocia el de 2027. Aclaró que la recepción de apoyo de Estados Unidos tiene un motivo geopolítico y que las versiones sobre el swap con China son “operaciones mediáticas”.
