El Gobierno de Javier Milei presentó este martes un pedido de medidas provisionales ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, con sede en Alemania, con el objetivo de impedir el avance del proyecto petrolero Sea Lion, promovido por el Reino Unido en las cercanías de las Islas Malvinas. La iniciativa se enmarca en la disputa por la soberanía del archipiélago.
La decisión se tomó luego de que las autoridades británicas desestimaran los reclamos argentinos y ratificaran su respaldo a las actividades petroleras autorizadas en la zona. Frente a esa postura, la administración nacional resolvió recurrir a la instancia judicial internacional para intentar frenar la explotación de hidrocarburos.
Según informó la Oficina del Presidente, la presentación busca resguardar los derechos soberanos de la Argentina sobre su plataforma continental y evitar que las operaciones impulsadas unilateralmente por el Reino Unido profundicen el conflicto. El Gobierno sostiene que estas actividades se desarrollan de manera ilegal y agravan una controversia reconocida por las Naciones Unidas.
